Esto es el I Ching, y está hecho para todxs aquellxs que no tengan el libro, pero quieran resolver un acertijo interior y profundizar en su relación con el cambio.
3. Chun / La Dificultad Inicial de la Mordedura Tajante
-
-
tirar monedas
tirar monedas
ver la lectura
ver la lectura
El I Ching
El I Ching no adivina tu futuro. Se trata, más bien, de capturar las infinitas y sutiles condiciones del momento presente y forzar a que se nos revelen mediante el azar.
De ellas emanará una lectura ambigua, y si nos abrimos a que deje en nosotrxs una impresión, podremos sentir cómo es propicio actuar frente a lo que tenemos delante.
Los Hexagramas
Un hexagrama es un bloque de 6 líneas y es el corazón de nuestra lectura. Las líneas pueden ser yin (partidas) o yang (enteras), y sus posibles combinaciones dan lugar a los 64 hexagramas del I Ching.
A la vez, cada hexagrama está formado por dos trigramas, o bloques de 3 líneas, que representan elementos básicos de la naturaleza. Esto es importante en tanto que nos da una imagen intuitiva de nuestra lectura.
Obtener un hexagrama es el objetivo de la tirada, y es en él donde se encuentra contenida la lectura.
La Tirada
Usaremos el método de las tres monedas.
Tiraremos tres monedas 6 veces, de tal manera que con cada tirada obtendremos una línea, hasta completar las 6 que conforman el hexagrama.
Cada moneda puede revelarse como cara o como cruz. A la cara, le asignaremos un valor de 3 (yang), y a la cruz, de 2 (yin). Las combinaciones posibles son:
cara - cara - cara · 3 + 3 + 3 = 9 cara - cara - cruz · 3 + 3 + 2 = 8 cara - cruz - cruz · 3 + 2 + 2 = 7 cruz - cruz - cruz · 2 + 2 + 2 = 6
Obtener un 9 implica una preponderancia clara de energía yang en la tirada, lo que nos da una línea yang (entera).
Obtener un 8 nos da una línea yin (partida), pues aunque haya preponderancia yang, se considera más influyente el nacimiento de esa pequeña energía yin.
Obtener un 7, por el mismo motivo, nos da una línea yang (entera).
Obtener un 6, nos da una línea yin (partida).
Las Líneas Mutables
Cuando nuestra tirada arroja todo cara (9) o todo cruz (6), la energía de la línea está saturada y sugiere un cambio inminente; la línea es mutable.
Obtener líneas mutables implica que nuestro hexagrama resultante es inestable y debe complementarse con la lectura de un segundo hexagrama, el de la transformación, que se obtiene cambiando las líneas mutables por su contraria.
Además, cada línea mutable obtiene del I Ching un breve comentario sobre la lectura original.
El hexagrama de la transformación ha de interpretarse como la continuación natural de la energía y el espíritu de nuestra lectura, pero debe leerse en conjunto con el hexagrama original y evaluarse en relación a este.
No obtener líneas mutables implica un hexagrama estable.